Médico especialista neurocirugía

Ciática: diagnóstico y tratamiento especializado en Las Palmas

La ciática es un dolor que recorre el trayecto del nervio ciático, desde la zona lumbar o el glúteo hasta la pierna y, en ocasiones, el pie. No es una enfermedad en sí misma, sino el síntoma de una compresión o irritación del nervio ciático por causas diversas. Con el diagnóstico correcto y un tratamiento dirigido al origen, la mayoría de los casos se resuelven sin necesidad de cirugía.

¿Qué es la ciática y por qué aparece?

La ciática es la irritación o compresión del nervio ciático, el nervio más largo del cuerpo humano, que nace en la región lumbar y desciende por el glúteo, la parte posterior del muslo, la pierna y hasta el pie. Cuando algo presiona o inflama este nervio —ya sea un disco, un hueso o un músculo— aparece el dolor característico que muchos describen como una descarga eléctrica o quemazón que baja por la pierna.

La ciática afecta con mayor frecuencia a personas de entre 30 y 60 años y es uno de los motivos de consulta más frecuentes en neurocirugía de columna. Identificar la causa exacta es fundamental para elegir el tratamiento más eficaz en cada caso.

Ciática por hernia discal lumbar

La hernia discal lumbar es la causa más frecuente de ciática. Se produce cuando el núcleo pulposo de un disco intervertebral se desplaza y comprime directamente una raíz nerviosa lumbar. Los niveles más afectados son L4-L5 y L5-S1, que corresponden exactamente al trayecto del nervio ciático. El dolor suele ser intenso, de inicio más o menos brusco, y empeora con determinadas posturas como sentarse o inclinarse hacia delante.

Ciática por estenosis de canal lumbar

La estenosis de canal lumbar es el estrechamiento del espacio por donde discurren los nervios en la columna lumbar. A diferencia de la hernia discal, suele afectar a personas de mayor edad y produce una ciática bilateral o alternante, que empeora al caminar y mejora al sentarse o inclinarse hacia delante —el patrón llamado claudicación neurógena—. La causa más común es la hipertrofia de los ligamentos y las articulaciones por degeneración.

Otras causas de irritación del nervio ciático

Aunque la hernia discal y la estenosis explican la gran mayoría de los casos, existen otras causas que deben descartarse:

  • Síndrome del músculo piriforme o falsa ciática: el músculo piriforme, situado en el glúteo, comprime el nervio sin que haya afectación en la columna. Los síntomas son similares pero el origen es muscular, no vertebral.
  • Espondilolistesis: deslizamiento de una vértebra sobre otra que puede comprimir las raíces nerviosas.
  • Tumores o quistes en la columna lumbar o en el canal espinal, menos frecuentes pero que siempre deben descartarse ante una ciática atípica o de larga evolución.
  • Síndrome de la cola de caballo: compresión severa del conjunto de raíces nerviosas lumbosacras. Es una urgencia neuroquirúrgica. Si tienes pérdida de control de esfínteres o anestesia en silla de montar, consulta aquí.

Síntomas de la ciática

Dolor irradiado de glúteo a pierna y pie

El síntoma más característico de la ciática es el dolor que parte del glúteo o la zona lumbar baja y desciende por la parte posterior o lateral de la pierna, pudiendo llegar hasta el pie. El recorrido exacto del dolor orienta al neurocirujano sobre qué raíz nerviosa está afectada: el dolor que baja por la parte externa de la pierna hasta el dorso del pie suele corresponder a L5, mientras que el que desciende por la pantorrilla hasta el talón y la planta del pie indica afectación de S1.

El dolor puede ser constante o aparecer en crisis, y frecuentemente empeora al toser, estornudar, estar sentado mucho tiempo o al hacer esfuerzos.

Hormigueo, pérdida de sensibilidad y debilidad

Además del dolor, la compresión del nervio ciático puede producir parestesias —hormigueo, pinchazos o sensación de corriente eléctrica— en el territorio que inerva la raíz afectada. En casos más avanzados aparece hipoestesia (pérdida parcial de sensibilidad) o debilidad muscular en la pierna: dificultad para elevar el pie, para ponerse de puntillas o para subir escaleras con normalidad. La presencia de debilidad indica que la compresión nerviosa es significativa y requiere valoración neuroquirúrgica sin demora.

Señales de alarma neurológica

Existen síntomas que requieren consulta urgente y no deben esperar a una cita programada:

  • Pérdida de fuerza rápidamente progresiva en una o ambas piernas
  • Incontinencia o retención urinaria o fecal de aparición brusca
  • Anestesia en silla de montar (pérdida de sensibilidad en genitales, periné e interior de muslos)
  • Ciática bilateral simultánea
  • Dolor que no cede en ninguna postura y aparece también en reposo o de noche

Estos síntomas pueden indicar un síndrome de la cola de caballo, que es una urgencia neuroquirúrgica que requiere cirugía en horas.

Diagnóstico de la ciática

Exploración clínica y neurológic

El diagnóstico de la ciática comienza con una anamnesis detallada y una exploración neurológica. El neurocirujano evalúa el trayecto del dolor, los reflejos osteotendinosos, la fuerza muscular segmentaria y la sensibilidad en cada dermatoma. La maniobra de Lasègue —elevación de la pierna extendida— es positiva en la mayoría de las ciáticas por hernia discal y ayuda a confirmar la irritación radicular. La exploración permite orientar el nivel afectado antes incluso de realizar pruebas de imagen, y es fundamental para correlacionar los hallazgos radiológicos con la clínica real del paciente.

Resonancia, TAC y electromiografía

La resonancia magnética (RM) lumbar es la prueba de imagen de elección para el estudio de la ciática. Permite visualizar con precisión los discos intervertebrales, las raíces nerviosas, el canal espinal y los tejidos blandos, identificando hernias discales, estenosis, tumores o quistes que puedan estar comprimiendo el nervio. El TAC lumbar se utiliza cuando la RM está contraindicada o para valorar mejor las estructuras óseas.

La electromiografía (EMG) y los estudios de conducción nerviosa se reservan para casos seleccionados: cuando el diagnóstico es dudoso, cuando los síntomas no se correlacionan claramente con las imágenes o cuando se quiere cuantificar el grado de afectación nerviosa. También es útil para descartar otras patologías como neuropatías periféricas. Para el estudio del dolor lumbar sin componente radicular, el abordaje diagnóstico puede ser diferente.

Recuperación y prevención de recaídas

La recuperación tras el tratamiento de la ciática —ya sea conservador o quirúrgico— es progresiva y varía según cada paciente. En los casos tratados sin cirugía, la mejoría suele producirse de forma gradual en las primeras semanas, con resolución completa en la mayoría de pacientes en 3 meses. Tras la microdiscectomía, la mayoría de los pacientes nota mejoría del dolor radicular en los primeros días tras la intervención, aunque la recuperación neurológica completa puede tardar semanas o meses dependiendo del tiempo que el nervio haya estado comprimido.

Para prevenir las recaídas, tanto de la ciática como del dolor lumbar en general, es fundamental:

  • Fortalecer la musculatura lumbar y abdominal: un core estable reduce la sobrecarga sobre los discos y las raíces nerviosas.
  • Evitar posturas mantenidas en flexión: sentarse prolongadamente con la espalda cifosada es uno de los factores que más favorece la recidiva.
  • Control del peso corporal: el exceso de peso aumenta la carga sobre la columna lumbar.
  • Técnica correcta al levantar peso: flexionar las rodillas y mantener la espalda recta.
  • Seguir el programa de rehabilitación pautado por el especialista, especialmente en los 3-6 meses posteriores a la cirugía.

Esta información tiene carácter divulgativo general. El diagnóstico y el tratamiento de cada caso deben ser valorados individualmente por un neurocirujano especialista.

Tratamiento de la hernia cervical

Tratamiento conservador: medicación, fisioterapia e infiltraciones

En la mayoría de los casos de ciática, el tratamiento inicial es conservador y permite la resolución del cuadro en 4 a 12 semanas sin necesidad de cirugía. El abordaje incluye:

  • Analgesia y antiinflamatorios para el control del dolor agudo, con ajuste según la intensidad del cuadro.
  • Corticoides orales en ciclos cortos cuando el componente inflamatorio es predominante.
  • Fisioterapia dirigida: ejercicios de estabilización lumbar, trabajo de la musculatura paravertebral y técnicas de movilización neural para reducir la tensión sobre el nervio ciático.
  • Infiltraciones epidurales de corticoides: cuando el dolor persiste a pesar del tratamiento oral, las infiltraciones guiadas por imagen depositan el antiinflamatorio directamente en el espacio epidural, cerca de la raíz irritada, consiguiendo una reducción eficaz del dolor y mejorando la funcionalidad del paciente.

El reposo absoluto no está recomendado: mantener la actividad física adaptada favorece la recuperación.

Técnicas mínimamente invasivas para dolor radicular

Cuando el tratamiento conservador no es suficiente pero la cirugía no está todavía indicada, existen opciones mínimamente invasivas que pueden controlar el dolor y mejorar la calidad de vida del paciente:

  • Radiofrecuencia pulsada sobre el ganglio de la raíz dorsal: modula la transmisión del dolor sin destruir tejido nervioso.
  • Ozonioterapia intradiscal: inyección de ozono en el disco herniado para reducir su volumen y la presión sobre la raíz nerviosa.
  • Neuromodulación: en casos de dolor radicular crónico refractario, puede plantearse la estimulación de la médula espinal como alternativa al tratamiento quirúrgico convencional.

La indicación de cada técnica depende del perfil del paciente, la causa de la ciática y la respuesta previa a otros tratamientos.

Cirugía de ciática: cuándo se indica la microdiscectomía

La cirugía está indicada cuando concurre alguna de las siguientes situaciones:

  • El tratamiento conservador ha fracasado tras 6-8 semanas sin mejoría clínica significativa
  • Existe déficit neurológico progresivo: pérdida de fuerza o sensibilidad que empeora con el tiempo
  • El dolor es incapacitante y no se controla con los tratamientos disponibles
  • Hay signos de síndrome de la cola de caballo (urgencia quirúrgica inmediata)

La microdiscectomía lumbar es la técnica de referencia para la ciática por hernia discal. A través de una incisión mínima y con magnificación microscópica o endoscópica, el neurocirujano retira el fragmento discal que comprime la raíz nerviosa, descomprimiéndola sin necesidad de fusionar las vértebras. La intervención dura aproximadamente 45-90 minutos, se realiza bajo anestesia general y permite el alta hospitalaria en 24-48 horas en la mayoría de los casos. Las tasas de éxito en pacientes bien seleccionados superan el 85-90%.

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El Gabinete Canario de Neurocirugía, con consulta en el Hospital San Roque Las Palmas y el Hospital San Roque Maspalomas, ofrece valoración especializada de la ciática y la patología de columna lumbar, con un enfoque personalizado para cada paciente.

Si llevas semanas con dolor que baja por la pierna, tienes hormigueos o notas pérdida de fuerza, solicita valoración con nuestro equipo.

La información contenida en esta página es de carácter divulgativo y no sustituye la valoración médica individual. Ante la sospecha de estenosis lumbar u otra patología de columna, consulte siempre con un especialista.

Preguntas frecuentes sobre la ciática

En la mayoría de los casos con tratamiento conservador adecuado, la ciática mejora en 4 a 12 semanas. Los casos con compresión nerviosa importante pueden tardar más, especialmente si hay déficit neurológico.

Algunos episodios leves mejoran espontáneamente, pero sin tratamiento el proceso puede cronificarse o progresar hacia un déficit neurológico. Siempre es recomendable una valoración médica para identificar la causa y orientar el tratamiento.

La ciática verdadera implica compresión de una raíz nerviosa en la columna lumbar. La falsa ciática o síndrome del piriforme tiene origen muscular: el músculo piriforme del glúteo irrita el nervio sin que haya afectación vertebral. El tratamiento es diferente, por lo que el diagnóstico diferencial es importante.

Ante pérdida de control de esfínteres, debilidad rápidamente progresiva en las piernas, pérdida de sensibilidad en genitales o en el interior de los muslos, o ciática bilateral, hay que acudir a urgencias de forma inmediata.

En pacientes bien seleccionados, la microdiscectomía resuelve el dolor radicular en más del 85-90% de los casos. Existe un riesgo de recidiva de la hernia discal de aproximadamente el 5-10%, que se reduce con fisioterapia y medidas preventivas.

Depende de la causa y la fase del proceso. En fase aguda se recomienda actividad adaptada y evitar los movimientos que reproduzcan el dolor. Una vez superada la fase aguda, el ejercicio físico es parte fundamental del tratamiento y la prevención.