Espondilolistesis lumbar: qué es, grados y tratamiento
¿Qué es la espondilolistesis?
La espondilolistesis, también llamada listesis lumbar, es el desplazamiento anterior de una vértebra sobre la vértebra inferior. Ese desplazamiento altera la alineación y la estabilidad de la columna y, según el grado, puede llegar a estrechar el canal espinal y comprimir las raíces nerviosas. Los niveles más frecuentemente afectados son L4-L5 y L5-S1.
Es un hallazgo bastante habitual y no siempre da síntomas: muchas personas lo tienen y lo descubren de forma casual en una radiografía o una resonancia hecha por otro motivo. Cuando sí produce molestias, suelen ser progresivas y relacionadas con la postura o con el esfuerzo, más que un dolor que aparece de un día para otro.
Tipos de espondilolistesis
Espondilolistesis degenerativa.
Es la forma más frecuente y aparece por el desgaste progresivo de los discos y las articulaciones facetarias. Afecta sobre todo a mayores de 50 años, con más incidencia en mujeres, y con frecuencia se asocia a estenosis de canal lumbar.
Espondilolistesis ístmica
Se produce por una fractura o un defecto en el istmo vertebral que permite el deslizamiento de la vértebra. Es más frecuente en pacientes jóvenes y deportistas, siendo L5-S1 el nivel más comprometido.
Espondilolistesis y espondilólisis: en qué se diferencian
La espondilólisis es la fractura o el defecto del istmo vertebral en sí mismo, sin que todavía haya deslizamiento de la vértebra. Cuando ese defecto progresa y la vértebra llega a desplazarse hacia delante, hablamos ya de espondilolistesis ístmica: la espondilólisis es la lesión, y la espondilolistesis es su consecuencia cuando la vértebra se mueve.
Grados I, II, III y IV (clasificación de Meyerding)
| Grado | Desplazamiento | Qué implica |
|---|---|---|
| I | Hasta el 25 % | Es el más frecuente. La mayoría responde bien al tratamiento conservador y raramente progresa. |
| II | Entre el 25 % y el 50 % | Puede producir síntomas más persistentes y en ocasiones requiere valoración quirúrgica. |
| III | Entre el 50 % y el 75 % | Produce compresión neurológica significativa y suele requerir tratamiento quirúrgico. |
| IV | Más del 75 % | Grave inestabilidad vertebral con compresión nerviosa severa. Requiere cirugía de descompresión y fusión. |
Síntomas habituales

Dolor lumbar crónico
El síntoma más frecuente es el dolor lumbar, que puede ser continuo o aparecer en forma de crisis de agudización, y que en ocasiones se irradia hacia los glúteos. Suele empeorar al extender el tronco hacia atrás o al estar mucho tiempo de pie, y mejorar al sentarse o al inclinarse ligeramente hacia delante.

Ciática
Cuando el desplazamiento de la vértebra comprime una raíz nerviosa, aparece un dolor que se irradia desde la zona lumbar hacia la nalga y, con frecuencia, hacia la pierna, siguiendo el trayecto del nervio afectado. Puede acompañarse de hormigueo o de una pérdida parcial de sensibilidad en la zona.

Rigidez lumbar matutina
Es habitual notar la zona lumbar más rígida al levantarse por las mañanas o después de estar mucho tiempo sentado, con cierta dificultad para iniciar el movimiento. Suele mejorar a medida que se calienta la musculatura, y por sí sola no es un signo de gravedad.

Debilidad muscular en las piernas
En los casos más avanzados, la compresión de las raíces nerviosas puede traducirse en pérdida de fuerza en una o ambas piernas, con dificultad para caminar distancias largas, subir escaleras o levantarse de una silla. Es un síntoma que conviene valorar cuanto antes con un neurocirujano.
Cuándo acudir con urgencia
La mayoría de los casos evolucionan de forma lenta y benigna, pero estos síntomas requieren valoración urgente porque pueden indicar compresión nerviosa grave:
- Pérdida de fuerza que empeora con rapidez en una o ambas piernas
- Incontinencia o retención urinaria o fecal de aparición brusca
- Pérdida de sensibilidad en silla de montar (genitales y cara interna de los muslos), posible síndrome de la cola de caballo
- Ciática bilateral simultánea
- Dolor que no cede en reposo ni por la noche
Cómo se diagnostica la espondilolistesis
- Exploración clínica y neurológica: se valoran los reflejos, la fuerza muscular, la sensibilidad y la forma de caminar.
- Radiografías dinámicas en flexión-extensión: primera prueba de imagen; muestran si existe inestabilidad segmentaria.
- Resonancia magnética y TAC: valoran el grado de compresión de las raíces nerviosas y la morfología ósea.

Opciones de tratamiento

Tratamiento conservador y rehabilitación
En la mayoría de los casos de grado I y en muchos de grado II, el tratamiento inicial es conservador: analgesia y antiinflamatorios ajustados, fisioterapia y rehabilitación con fortalecimiento lumbar, abdominal y glúteo, modificación de actividades para evitar la hiperextensión, y control del peso corporal.

Infiltraciones y control del dolor
Cuando el dolor no se controla solo con fisioterapia, existen opciones intermedias antes de plantear cirugía: infiltraciones epidurales de corticoides, infiltraciones facetarias y radiofrecuencia de ramas mediales.

Cirugía: descompresión y fijación vertebral (artrodesis)
La intervención estándar es la descompresión neurológica combinada con artrodesis: se libera la raíz nerviosa comprimida y se fusionan las vértebras afectadas con tornillos y varillas mediante técnicas mínimamente invasivas siempre que el caso lo permite. La duración suele oscilar entre 2 y 4 horas, con un ingreso hospitalario de 3 a 5 días. Como toda cirugía de fusión vertebral, conlleva unas posibles secuelas de la artrodesis que conviene conocer de antemano.

Qué no debe hacer una persona con espondilolistesis
Conviene evitar los ejercicios y las posturas que llevan la espalda hacia atrás, porque la extensión del tronco suele empeorar el dolor, así como pasar mucho tiempo de pie sin pausas. Caminar, en cambio, es uno de los ejercicios más recomendados en los casos leves y moderados. Si tienes también una estenosis de canal asociada, puedes consultar qué ejercicios que conviene evitar recomendamos en ese caso.
Lo que dicen nuestros pacientes
Por qué elegir al Gabinete Canario de Neurocirugía
El Dr. Daniel Rodríguez Pons y el Dr. Francisco Delgado López, especialistas en cirugía de columna y neurocirugía, valoran cada caso de forma individual antes de proponer un tratamiento. Cuando la cirugía está indicada, se prioriza siempre la técnica más precisa y menos invasiva posible para cada paciente, evitando intervenciones innecesarias cuando el tratamiento conservador es suficiente. Pasan consulta en el Hospital San Roque de Las Palmas y en el Hospital San Roque de Maspalomas, dando cobertura a pacientes de toda Canarias.

Dr. Daniel Rodriguez Pons

Dr. Francisco Delgado López
Preguntas frecuentes
sobre la espondilolistesis lumbar
¿Qué no debe hacer una persona con espondilolistesis?
Conviene evitar los ejercicios y posturas que llevan la espalda hacia atrás, porque la extensión del tronco suele empeorar el dolor, y estar mucho tiempo de pie sin pausas. Caminar, en cambio, es de los ejercicios más recomendados en los casos leves y moderados.
¿Cómo debe dormir una persona con espondilolistesis?
Boca arriba con un cojín firme bajo las rodillas. Esta postura reduce la curva lumbar y la presión sobre los discos y las articulaciones, y deja la columna en una posición neutra. Es la más recomendable cuando echar la espalda hacia atrás produce dolor. Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre cómo dormir con dolor lumbar.
¿Cómo se corrige la espondilolistesis?
En los grados I y II, con tratamiento conservador: fisioterapia, ejercicio y hábitos posturales. Si hay déficit neurológico progresivo, inestabilidad, fracaso del tratamiento conservador tras varios meses o grado III-IV, se plantea cirugía de descompresión y fijación vertebral.
¿La espondilolistesis grado 1 tiene cura?
Tiene muy buen pronóstico con tratamiento conservador. La mayoría de los pacientes controla los síntomas con fisioterapia, ejercicio y hábitos posturales adecuados, sin necesidad de cirugía. La progresión es poco frecuente en adultos.
¿Se puede caminar con espondilolistesis?
Sí. Caminar es uno de los ejercicios más recomendados en las formas leves y moderadas, aunque la claudicación neurógena puede limitar la distancia que se puede recorrer sin molestias.
¿La espondilolistesis degenerativa progresa con el tiempo?
En la mayoría de los adultos la progresión es lenta o se estabiliza espontáneamente. Los factores que más influyen en que avance son un grado inicial elevado, la inestabilidad dinámica y la osteoporosis.
¿Cuándo es necesaria la cirugía de fusión vertebral?
La artrodesis se indica cuando hay déficit neurológico progresivo, inestabilidad segmentaria significativa, fracaso del tratamiento conservador tras varios meses o un deslizamiento de grado III-IV. La decisión siempre es individualizada.
¿Cuánto tiempo dura la recuperación tras la cirugía?
La estancia hospitalaria suele ser de 3 a 5 días. La vuelta a actividades suaves es posible en 4-6 semanas, y la recuperación funcional completa suele alcanzarse entre los 3 y los 6 meses.